Darren Aronofsky: el sonido de la obsesión (I)

Bienvenidos a una nueva entrega de El Gabinete de las Reflexiones Sonoras. En esta ocasión, vamos a introducirnos en el universo de Darren Aronofsky. Y como suele ser habitual en nuestro videopodcast, será una inmersión profunda en su mundo sonoro.

Como podéis imaginar Aronofsky es un director que en gran parte de sus películas no usa el sonido para «acompañar». Él lo usa para golpear nuestra emoción. Para meterte en la cabeza de sus personajes y retorcerte los intestinos hasta que llegan los créditos. Si esto no te asusta, a lo largo de cuatro capítulos, vamos a desgranar cómo se construyó el diseño de sonido en sus primeras películas. También hablaremos de su estilo visual (tan característico), de sus tramas y obsesiones y de cómo todo eso se sostiene sobre un trabajo sonoro impactante y personal. Sin concesiones

Empezamos con Pi (1998), su debut. Una película de esas que pasa bajo el radar de mucha gente, donde ya se veía su obsesión por las adicciones y la salud mental. Y seguiremos con Réquiem por un sueño (2000), el salto al gran público. La que puso a Aronofsky en el mapa y que asentó su mirada.

Todos los fragmentos de las películas analizadas los podéis encontrar en nuestro canal de podcasts de YouTube.