El diseño de sonido en las películas de Darren Aronofsky

Hay películas que se ven, y películas que se sienten. Pi, la ópera prima de Darren Aronofsky, es de esas segundas. Y gran parte de esa sensación visceral nace de una dupla que es leyenda del cine independiente: el diseñador de sonido Brian Emrich y el compositor Clint Mansell. Juntos crearon algo tan personal como la propia imagen en blanco y negro del film.

Y lógicamente, esto no fue cosa de una noche. Emrich y Mansell no solo «trabajaron» en Pi; se volcaron en construir un lenguaje sonoro que luego se convertiría en el sello de identidad de Aronofsky. Mientras Emrich se perdía en los detalles, creando atmósferas y efectos desde cero, Mansell le ponía capa de música electrónica minimalista, obsesiva, que encaja con el esto mental del protagonista como un guante.

A lo largo de este capítulo del videopodcast –y los que vienen– seguimos desmontando esa maquinaria. Vamos a bucear en su proceso creativo, en sus influencias y en cómo se las ingeniaron para que el sonido fuera un narrador de la historia. Porque lo que hicieron con el raquítico presupuesto de Pi es digno de elogio.

Y es que, en Pi, el sonido no es un acompañante. Es un antagonista que te golpea. Esta banda de sonido te envuelve y te mete en la cabeza de Max Cohen.

Para rematar, y porque esto no es solo una charla, he preparado un videoensayo exclusivo que conecta todos los puntos: desde el suspense de Polanski hasta el proto-drone y la electrónica industrial que alimentan este thriller de culto. Si quieres entender de verdad la profundidad del diseño de sonido en la filmografía de Aronofsky, este videoensayo seguro que te interesa.

Todos los fragmentos de las películas analizadas los podéis encontrar en nuestro canal de podcasts de YouTube.